Este componente se fundamenta en la hipótesis de que los niños y niñas con niveles de nutrición adecuados tienen mejores niveles de concentración y por lo tanto mayor rendimiento escolar. El programa tiene el propósito de mejorar y fortalecer la alimentación de los menores vinculados a las escuelas a través del Restaurante Escolar.

 

El programa tiene un componente de diagnóstico y seguimiento nutricional continuo, jornadas de desparasitación y vacunación, talleres de prevención y promoción en salud para lograr los objetivos de: mejorar los desempeños escolares, disminuir la deserción escolar y posibilitar un desarrollo físico saludable de niños y niñas.

 

De la misma manera, se estimula la creación de huertas caseras o escolares que permitan el acceso a alimentos y la vinculación de las madres de familia en su distribución para así promocionar una cultura participativa por la alimentación.